La innovación es un reto que debemos encarar todas las organizaciones si tenemos como objetivo el reconocimiento de nuestros clientes a través de la mejora continua. Innovar requiere de un planteamiento ordenado y planificado, dirigido a la consecución de metas auditables y medibles y que, en cualquier caso, deberá poner el foco en mejorar significativamente, procesos, productos, servicios o metodologías.

Compartimos con vos algunos de los tips que consideramos claves para empezar a aplicar la innovación dentro del ámbito empresarial:

· Identificar todo aquello que deseemos cambiar, determinando sobre qué áreas de mejora queremos centrar la innovación. Identificar procesos o sistemas concretos siempre suele ser mejor que tratar de abordar grandes retos.

· Buscar apoyo dentro de la compañía, estén o no implicados en el proyecto de innovación que queremos implementar. De hecho, muchas veces se ven las cosas de una manera más objetiva cuando no nos afectan directamente. Explicar con claridad lo que se quiere hacer, cuáles son los recursos, las herramientas y los presupuestos que utilizaremos y las mejoras que esperamos obtener.

· Definir con claridad la propuesta de valor de la innovación, es decir, qué objetivos se persiguen, cuáles serán las fases del proyecto y los hitos a conseguir, quiénes participarán en el proyecto, etc.

· Analizar el punto de partida, la situación actual de aquello que se quiere cambiar y hacia donde se quiere innovar. Y, a partir de ahí, diseñar un plan que incluya el esquema de trabajo y la hoja de ruta a seguir para poner en marcha el nuevo proceso que tenemos en mente.

· Las pruebas de concepto siempre son válidas, tanto si acertáramos como si falláramos, siempre que desprendan conocimiento, serán productivas. Eso sí, la empresa no es un laboratorio de pruebas, pero presentar un proyecto piloto o quizá, ensayar la iniciativa a pequeña escala, es interesante para avanzar y testar resultados, antes de hacer las inversiones definitivas.

· Medir, analizar, evaluar: Con las KPIs determinadas para comprobar no solo la viabilidad del cambio, sino también su eficiencia, la compañía estará lista para poner en marcha la innovación a gran escala, impulsando su permeabilidad a todas las áreas de la misma.

· Para terminar, hay que insistir, además, en la necesidad de que la innovación forme parte de la cultura y la estrategia corporativa, que impulse el trabajo en equipo y la colaboración y, que contribuya a la transformación de los esquemas funcionales establecidos.

“La innovación constante es la única forma de mantenerse competitivo, porque ninguna ventaja es sostenible en el largo plazo.” -Jorge González Moore.

¡Animate a innovar!

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